DOLOR, como y cuando combatirlo:
El dolor es un aviso importante que todos se empeñan en destruir, aunque te cueste una enfermedad u otro tipo de alteraciones.
Está claro que el dolor es un síntoma desagradable, que nadie o “casi” nadie quiere sentir, en el que para nada estoy de acuerdo que se tiene que sufrir.
Sin embargo, hoy en día estamos sumergidos en una sociedad acostumbrada a tomar pastillas para casi todo, e incluso sin receta médica y a tomar la cantidad que haga falta para ver si se nos quita de una vez ese dolor que nos incomoda.
Tomar pastillas para el dolor, es como pintar una pared llena de humedades, tomar pastillas de forma constante y diaria nos enferma y llega un momento en que nuestro organismo crea resistencia a esas pastillas, de tal modo, que el efecto que te hacía ya no la tiene… digamos que por mucho que pintemos la pared de humedades llegará el momento que ya no se va a poder por la tal cantidad de humedades que hay en la pared.
Cuando un paciente acude a un fisio por alguna dolencia, éste lo hace cuando el dolor es insoportable, deseando que acabemos con todos sus males en una sesión. El problema que eso será poco probable, sin embargo, ¿se han preguntado por qué?
Para ello hay que entender, que el dolor, no es más que una alarma que ejecuta nuestro organismo, donde nos avisa de que algo está pasando, y al cual debemos de hacerle caso desde el primer momento que nos duele, aunque sea un poco… la solución no es ir a la farmacia para ver que puedo tomar, sino ir al fisio para ver que está pasando.
- Emocional: la mala gestión de las emociones hace que las dolencias aparezcan.
- Malas posturas: los malos hábitos durante horas, días y años provocan dolencias.
- Mala alimentación: nos provocaran inflamaciones que cursan con dolor.
- Caídas, golpes, mal gesto, accidentes.
- No descansar bien.
¿Y cuándo hay que acudir al fisio? La respuesta corta es: antes de lo que pensamos. No hace falta esperar a que el dolor sea insoportable ni a que lleve semanas instalado. Si una molestia se repite, si cambia tu forma de moverte o de dormir, o si notas que compensas con otra parte del cuerpo para evitarla, esa es la señal de acudir. Cuanto antes se identifique la causa, menos tiempo, y menos sufrimiento, hace falta para resolverla.
¿Y mientras tanto, cómo combatirlo? No se trata de aguantar sin hacer nada, sino de acompañar el proceso: mantente en movimiento dentro de lo que el dolor te permita (el reposo absoluto casi nunca ayuda), cuida el descanso y el estrés, que como hemos visto tienen mucho que ver, y evita convertir la pastilla en la única respuesta. La fisioterapia no sustituye a la medicación cuando es necesaria, pero sí debería ser el primer paso, no el último recurso.
En Neurofisio Sevilla valoramos cada caso de forma individual, en tu propia casa, para encontrar la causa real de tu dolor y no solo taparlo. Cuanto antes nos escribas, antes empezamos a solucionarlo.
