El Cerro del Águila se llama así por las águilas que había allí, aunque el nombre acabó imponiéndose porque era el que se usó para vender las parcelas: antes esto era el Cerro de Santa Bárbara. La familia Armero empezó a venderlo por trozos en los años veinte y las primeras casas se levantaron en 1922, con las calles rectas y las manzanas rectangulares que trazó Juan Talavera.
Y sigue siendo un cerro. Eso, que suena a dato de enciclopedia, deja de serlo en cuanto alguien tiene que subirlo con una rodilla recién operada.
Nosotros vamos a tu casa. El fisioterapeuta llega a la hora que hayáis acordado, con su camilla y su material, y esos 45 minutos son solo tuyos. Cita en 24 horas.
Nos llama gente a la que le cuesta salir de casa y gente que sencillamente no quiere perder la mañana. Vamos igual para las dos.
Por qué en casa funciona mejor de lo que parece
Tratar en tu casa no es un apaño ni una versión reducida de la fisioterapia de consulta. En muchos casos es mejor, y por una razón concreta.
En una clínica, un paciente aprende a caminar por un pasillo llano. Luego sale a la calle y se encuentra con su cuesta, su acera y sus escalones. Ese salto —del gimnasio a la vida real— es donde mucha gente se cae, literalmente. Y en un barrio con la pendiente que tiene este, el salto es más grande todavía.
Nosotros nos lo saltamos. Trabajamos desde el primer día donde tienes que volver a moverte: tu casa, tu portal y la cuesta que tienes que bajar cada mañana.
Hay algo más, y es la familia. En casa están delante. Ven los ejercicios, aprenden a ayudar sin hacer daño y saben qué se está trabajando esa semana. Eso no se consigue en una sala de espera. Y si estás leyendo esto por tu madre, por tu padre o por tu pareja, esto también va contigo: casi nunca llama el propio paciente.
Tu tiempo y tu comodidad también cuentan
No todo el que nos llama tiene problemas para salir de casa. Muchos podrían ir a una consulta sin dificultad y aun así prefieren que vayamos nosotros: entre ir, esperar y volver se van dos horas.
En casa la sesión empieza a la hora acordada. Son 45 minutos con un fisioterapeuta dedicado solo a ti, no repartido entre varias camillas a la vez. Y al terminar, ya estás donde querías estar.
Qué tratamos en el Cerro del Águila
Somos un equipo de nueve fisioterapeutas colegiados y cada uno tiene su área. Estos son los servicios:
Fisioterapia para personas mayores. Equilibrio, marcha, fuerza y prevención de caídas. Aquí el objetivo suele ser muy concreto: volver a bajar a la calle solo, y volver a subir.
Rehabilitación neurológica en adultos. Ictus, párkinson, alzhéimer, Guillain-Barré y otras patologías neurológicas. Es nuestra especialidad principal y son tratamientos largos, de varias sesiones por semana durante meses. En casa se sostienen; con desplazamientos de por medio, mucha gente los deja a mitad.
Fisioterapia oncológica. Fatiga, linfedema y recuperación de la movilidad durante y después del tratamiento. Nos adaptamos al ciclo, porque hay semanas en las que salir de casa no es una opción.
Fisioterapia para dolencias y lesiones. Cuello, espalda, lumbalgias, esguinces, hombro, postoperatorios y prótesis.
Fisioterapia de urgencia los fines de semana y festivos. Para lo que no puede esperar al lunes: sábados, domingos y festivos atendemos con tarifa de urgencia.
También vamos a residencias y a habitaciones de hospital. Muchas familias nos llaman para reforzar la rehabilitación que su padre o su madre ya recibe allí, porque suele ser menos frecuente de lo que necesitan.
Cómo es la primera sesión
Las sesiones son de 45 minutos, y la primera se divide en tres partes.
1. La valoración. Mucha gente piensa que la valoración es algo aparte, o que debería pagarse aparte. No lo es: es la primera parte del tratamiento de fisioterapia y la más importante, porque es la que determina qué tratamiento necesitas. Por eso le damos el tiempo que requiere en lugar de despacharla en cinco minutos.
2. El tratamiento. En base a esa valoración, no en base a lo que suele funcionar. Ese mismo día ya se trata.
3. La explicación. Te contamos qué hemos visto y qué tipo de tratamiento vamos a seguir, resolvemos tus dudas, te damos recomendaciones para casa y te decimos aproximadamente cuántas sesiones a la semana te harían falta, si procede.
La sesión se hace donde mejor se pueda trabajar: el salón, el dormitorio, donde haga falta. Tú no preparas nada más que un espacio despejado.
Precio y desplazamiento en el Cerro del Águila
- Sesión suelta: 70 €
- Bono de 5 sesiones: 330 €
- Bono de 10 sesiones: 600 €
- Sábados, domingos y festivos (servicio de urgencia): 130 €
Los bonos caducan al año y los puede usar quien tú quieras.
Sin cargo por desplazamiento. El Cerro es Sevilla capital: mismo precio que en cualquier otro barrio, con el desplazamiento y el material incluidos. Y la valoración va dentro de la sesión, no se cobra aparte.
Preguntas frecuentes
La cita te la damos en 24 horas. El día y la hora los acordamos contigo según la agenda del fisioterapeuta, no te damos un hueco y a ver si te viene bien. Que seamos un equipo grande es lo que nos da esa flexibilidad.
70 € la sesión de 45 minutos, con desplazamiento y material incluidos. El bono de 5 sale a 330 € y el de 10 a 600 €.
Sí, a toda la zona, y ya hemos atendido allí. En Sevilla capital no cobramos desplazamiento en ningún caso.
No es problema. El fisioterapeuta sube con su material; para eso vamos nosotros.
Dura 45 minutos y tiene tres partes: valoración, tratamiento y explicación. La valoración no se cobra aparte, es la primera parte del tratamiento y la que determina todo lo demás.
Sí. El bono caduca al año y lo puede usar quien tú quieras: tu pareja, tu madre, un amigo. Es completamente flexible. Lo único que no hacemos es devolver el dinero, en ningún caso.
Sí. Trabajamos todos los días de 9:00 a 20:30. Los sábados, domingos y festivos funcionan como servicio de urgencia, con tarifa única de 130 €.
Pedir cita en el Cerro del Águila
Teléfono y WhatsApp: 647 94 49 49
De lunes a domingo, de 9:00 a 20:30. Cuéntanos qué ha pasado y en qué parte del Cerro estás. Si lo que necesitas no es lo nuestro, te lo diremos.
